El Despertar del Corazón

Hola! Hoy quiero contarte una hermosa historia sobre el despertar espiritual y los secretos que oculta tu corazón. Te invito a leer esta historia y sentirla desde tu corazón, él sabe la verdad... pero primero, permíteme presentarme...


Mi nombre es Juan Esteban Zuluaga y llevo más de 20 años transitando el camino. Escuché el

llamado espiritual cuando tenía 15 años y desde entonces he estado en búsqueda constante y permanente de enseñanzas y herramientas para el despertar espiritual. Hasta hace tan solo 10 años pude decir que encontré lo que tanto tiempo había estado buscando.


Hace mucho tiempo, 15.000 años aproximadamente, viviamos de una manera muy diferente, seguíamos siendo humanos, aprendiendo y experimentando la vida pero con una conciencia más expandida y más conectada con toda la vida en todas partes.

En aquel momento la gran mayoría, desconocía los misterios del despertar espiritual y la iluminación, al igual que ahora y sin embargo, en aquel entonces, la conexión constante con la vibraciones sutiles del universo era algo normal para nosotros, tan natural que pasaba desapercibido.

Gracias a algunos eventos que sucedieron en aquella época, la humanidad de entonces, sufrió un desafortunado percance en su evolución, perdimos la memoria! Olvidamos todo lo aprendido en más de 300.000 años de evolución natural, en unas pocas semanas.

Aunque aparentemente parecía el final para el ser humano, la vida siempre se las arregla para encontrar maneras de continuar. En aquel entonces, algunos humanos que habían alcanzado una conexión permanente con su divinidad y su escencia (Maestros Ascendidos), con el ánimo de volver a guiar a la humanidad en el camino evolutivo y evitar la extinción, les fue permitido ayudarnos desde cero. Han sido quienes en secreto nos han permitido recuperar aquellos 300.000 años de evolución en unos extraordinarios 15.000 años.

Hoy hemos recuperado casi todo lo que perdimos en aquella época, excepto por una cosa... el hogar donde habitaba nuestro espíritu!


Así es! Nuestro espíritu, nuestra esencia, tenía un lugar natural dentro de nuestro cuerpo, donde mantenía una conexión permanente con toda la vida en todas partes. Aquella conexión ya no existe. Ahora queda la memoria de la alegría y la dicha profundas que nacían de aquella conexión y es esa conexión una de las grandes fuerzas que motiva nuestra búsqueda espiritual.


Antes, nuestro espíritu vivía en el corazón (su hogar natural), hoy, vive en el cerebro.

...El Secreto está en volver al corazón...

Recuerda que tu espíritu vive conectado con la fuente y con el Gran Espíritu en todo momento, pero tú, que estas leyendo esto, aún no lo siente.

¿Qué estarías dispuesto a hacer para reconectarte?

¿Qué dinero estarías dispuesto a invertir para lograrlo?

¿A qué estarías dispuesto a renunciar para tenerlo?


No respondas...aún.


Primero déjame hacer una lista de todo lo que sucede con cada segundo que no estás conectado...


1. Te sientes perdido/a en la vida y sientes que no hay un horizonte claro.

2. Te sientes solo o sola, aunque estás rodeado de familia y amigos.

3. Sientes que la vida no alcanza o que todo aquello que haz alcanzado en la vida, no es suficiente o no te satisface.

4. Sientes que no encajas en las dinámicas normales de vida.

5. Sientes que por más que pruebas infinidad de terapias, ejercicios y meditaciones, aún hay algo que falta.

6. Te ha sido poco fácil entablar comunicación con tus guías espirituales para pedir consejo y guía, aunque sabes que están allí.

7. Te gustaría conectar con tu ser superior de manera sencilla pero solo recibes mensajes que te toca interpretar con dificultad.

8. Te sientes muerto en vida, pues no tienes claro para donde vas.

9. Sientes que dejas pasar grandes oportunidades de vida sin darte cuenta.

10. El hábito y la costumbre te están matando y quisieras encontrarle la alegría a la vida.

Te tengo buenas y malas noticias...


La Mala primero: hay personas que mueren intentando reconectarse y no lo logran, o, en el mejor de los casos, les toma más de 50 años.


¿Te ves como ellos?

No me malinterpretes, no tiene nada de malo, sin embargo, si me preguntas a mí, haría todo lo necesario por conseguirlo lo antes posible, pues para mi, es insoportable seguir así.